
Mantener el calor infrarrojo seguro en zonas húmedas
Seamos honestos: colocar lámparas de infrarrojos en el baño o debajo de una pérgola al aire libre es un verdadero desafío. Hay que luchar contra la humedad en cada paso del proceso. Cuando el vapor o las salpicaduras de agua llegan a los tubos de cuarzo extremadamente calientes, eso puede causar cortocircuitos o fallos eléctricos.
La clave para que esto funcione no es magia; se trata de cómo interactúa el elemento calefactor con la fuente de energía.
Evitar fugas de corriente
Las lámparas convencionales no son adecuadas para uso en duchas con vapor. Para evitar que la corriente se escape, utilizamos terminales sellados con epoxi o juntas de silicona. Esto actúa como un escudo físico que impide que el agua entre en los contactos eléctricos. Es necesario utilizar carcasas con clasificación mínima IPX4; pero si se trata de un baño, lo ideal es usar una clasificación IP65, ya que esta resistirá mejor las salpicaduras directas.
Lidiar con el calor y la presión
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque puede soportar las condiciones extremas de frío y humedad sin agrietarse. También nos aseguramos de que el filamento esté perfectamente centrado. De lo contrario, se forman puntos calientes que, con el tiempo, dañan el aislamiento del dispositivo. A veces utilizamos tubos recubiertos de oro o materiales halógenos especiales. Esto permite que el calor se disipe, evitando que la temperatura del vidrio se vuelva incontrolable.
Los compromisos que hay que tener en cuenta
No basta con conectar las lámparas y olvidarse de ellas. El problema es que las altas potencias generan calor en los puntos de conexión. Si todo está bien sellado para evitar que entre agua, en realidad se atrapa ese calor dentro del dispositivo. Aquí es donde muchas personas cometen errores. Si se utilizan cables de PVC convencionales, su aislamiento se derretirá en pocas semanas. Es necesario utilizar cables de silicón resistentes a altas temperaturas. Y, por favor, no se debe descuidar el sistema de tierra. Cada carcasa debe estar conectada a un sistema de tierra adecuado. Si el sello falla, es importante que el dispositivo con protección GFCI se active de inmediato. Esa es la única forma de garantizar que nadie sufra una descarga eléctrica.