
Cómo acelerar realmente el proceso de cocción de las pizzas
Si utiliza un horno convencional, en realidad lo que hace es calentar el aire. Eso lleva tiempo. Si quiere reducir el tiempo de cocción de cinco minutos a 90 segundos, no puede esperar a que el aire se caliente. Tiene que aplicar esa energía directamente sobre la masa y los ingredientes de la pizza.
Ahí es donde entran en juego nuestras bombillas halógenas de onda corta de 110 V.
El secreto (la física detrás de esto)
La mayoría de las fuentes de calor tardan en calentar el ambiente. Primero deben calentar las paredes del horno, luego el aire, y finalmente la pizza. Las bombillas de onda corta IR no necesitan hacer todo eso: actúan directamente sobre la superficie de los alimentos.
Elegimos 110 V porque funciona perfectamente con las redes eléctricas ya existentes en su cocina. Por lo general, basta con instalarlas en su sistema actual sin necesidad de realizar modificaciones significativas en la instalación eléctrica. Además, el ciclo de funcionamiento de las bombillas halógenas evita que se nublen, por lo que duran mucho más tiempo, incluso cuando se encienden y apagan constantemente.
Cómo instalarlas en su cocina
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que este material se calienta rápidamente, en cuestión de milisegundos. Esa capacidad de encenderse al instante permite acelerar el proceso de cocción. Si las coloca sobre una cinta transportadora, no ocupan mucho espacio, pero generan mucha calor justo donde se necesita.
La verdad honesta (los sacrificios que se deben hacer)
La eficiencia es increíble, pero hay un problema: como el calor es muy intenso, la diferencia entre una pizza “perfectamente dorada” y una pizza quemada es muy pequeña. Es necesario ajustar cuidadosamente la velocidad de la cinta transportadora y la altura de las bombillas. Si la cinta transportadora se retrasa aunque sea unos diez segundos, la corteza de la pizza se quemará.
Para evitar problemas, recomiendo encarecidamente utilizar un controlador PID. Este dispositivo evita que las bombillas se dañen debido a picos de voltaje y mantiene el calor constante, de modo que la primera pizza del día tenga exactamente el mismo aspecto que la última pizza de la noche.