
La verdad sobre los calentadores de cuarzo a prueba de explosiones
Si alguna vez has intentado usar un calentador normal en un ambiente húmedo —piensa en un gallinero húmedo o un baño con mucho vapor—, sabrás que eso es una verdadera catástrofe. El agua entra dentro del calentador, se producen cortocircuitos y, de repente, tienes un desastre entre manos. O peor aún: el vidrio se rompe porque no puede soportar los cambios bruscos de temperatura.
Por eso recurrimos a tubos de cuarzo a prueba de explosiones.
¿Por qué funciona el cuarzo?
Lo que ocurre con el vidrio común es que odia los cambios bruscos de temperatura. Si la superficie está a 500°C y cae sobre ella una gota de agua fría… ¡el vidro se rompe!
Utilizamos cuarzo de alta pureza porque no se ve afectado por los cambios de temperatura. Permanece estable.
Y cuando decimos “a prueba de explosiones”, no nos referimos a bombas. Significa simplemente que el tubo puede resistir las presiones internas y no se romperá bajo condiciones extremas. También sellamos los extremos del tubo con juntas resistentes. ¿Por qué? Porque si incluso una pequeña cantidad de humedad llega al alambre de tungsteno interno, la lámpara deja de funcionar. Punto final.
Dirigir el calor hacia donde sea necesario
Estas lámparas utilizan calor infrarrojo. En lugar de intentar calentar todo el aire de la habitación —lo cual es prácticamente imposible si hay corrientes de aire o si la lámpara está en un espacio abierto—, dirigen la energía directamente hacia la superficie. Así, es mucho más eficiente. Sientes el calor de inmediato.
Pero hay que ser cuidadoso con la potencia de la lámpara. Claro, una lámpara de alta potencia se calienta rápidamente. Pero también genera mucho calor. Si colocas una de estas lámparas en un espacio reducido sin suficiente espacio para que el aire circule, terminarás derritiendo las carcasas de plástico de la lámpara.
Las desventajas
Aunque estos productos son resistentes, no son invencibles. El cuarzo es bueno para soportar calor, pero sigue siendo frágil. No puede resistir golpes. Si colocas estas lámparas en un lugar donde los animales las puedan dañar, debes usar una jaula de acero. Sin protección, un solo golpe puede romper el tubo, independientemente de la calidad del cuarzo. Un poco de protección ya ayuda mucho.