
Deje de esperar a que su horno esté listo: la magia de los rayos infrarrojos de respuesta rápida
La mayoría de los hornos para pizza son lentos, porque intentan calentar primero el aire. Es como tratar de calentar una habitación con un calefactor antes de comenzar a cocinar realmente. Esa demora es la razón por la cual el tiempo de cocción es tan largo.
Decidimos evitar ese paso intermedio. En lugar de calentar el aire, utilizamos elementos de ondas infrarrojas de corta longitud que actúan directamente sobre la pizza.
¿El resultado? El tiempo de cocción disminuye de cinco minutos a unos 90 segundos. Es rápido… realmente rápido. Y eso cambia todo en cuanto al flujo de trabajo en su cocina.
Cómo funciona en realidad
Imagínese el sol: no siente que el aire se caliente antes de sentir el calor del sol en su piel; siente el calor de inmediato. Nuestros elementos de ondas infrarrojas funcionan de la misma manera. Emiten radiación que llega directamente al masa y a los ingredientes de la pizza en cuanto se encienden.
Utilizamos tubos de cuarzo de alta potencia para mantener ese calor concentrado justo donde es necesario. Ya no hay necesidad de esperar a que la cavidad del horno alcance la temperatura adecuada. Basta con encenderlo y comenzar a cocinar.
Detalles técnicos
Estos no son simples resistencias de calefacción. Utilizamos envolturas de cuarzo de alta pureza, ya que pueden soportar cambios bruscos de temperatura. Dentro de ellas hay filamentos de tungsteno diseñados específicamente para generar el tipo de calor que las proteínas y grasas de los alimentos pueden absorber.
Pero aquí está un consejo importante: no utilice toda la potencia del aparato. Si lo hace, terminará con una corteza quemada y queso congelado. Será mejor utilizar un controlador PID y modulación de ancho de pulso. Parece algo técnico, pero en realidad significa “ajustar finamente” la energía para que el calor actúe de manera uniforme sobre la pizza.
Algunas cosas a tener en cuenta
Aunque un tiempo de cocción de 90 segundos es excelente para aumentar la productividad, también impone más presión en los sistemas de ventilación del horno. Todo ese calor concentrado puede hacer que la superficie exterior del horno se caliente rápidamente. Asegúrese de que el aislamiento sea sólido y que las rejillas de refrigeración funcionen bien, de lo contrario, podría dañar sus propios componentes electrónicos.
La mayoría de estos elementos pueden integrarse fácilmente en líneas industriales existentes, pero revise bien la distancia entre ellos. Si las rejillas están demasiado cerca, las ondas infrarrojas no podrán propagarse, y aparecerán manchas marrones irregulares en la pizza.
Por lo general, recomendamos distribuir los elementos de manera equilibrada. De esta forma, cada pizza recibirá la misma cantidad de energía, independientemente de dónde se encuentre en la banda transportadora.