
¿Por qué es realmente necesario un control de temperatura preciso en los hornos de convección por infrarrojos?
¿Alguna vez has pasado horas horneando algo y, al sacarlo del horno, te das cuenta de que los bordes están quemados mientras que el centro sigue estando blando? Es frustrante. La mayoría de las veces, no se trata de tu habilidad, sino del propio horno. En un horno de convección de acero inoxidable, la diferencia entre un plato perfecto y uno horrible es mínima. Hablamos de 5 a 10 grados. Eso es todo. El uso de calentadores por infrarrojos de alta precisión ayuda a evitar esto, ya que no tienen esa demora en la generación de calor que tienen los elementos calefactores tradicionales.
Cómo funciona realmente el calentamiento por infrarrojos
La mayoría de los hornos simplemente calientan el aire y esperan lo mejor. Pero los calentadores por infrarrojos son diferentes: envían radiación electromagnética directamente hacia los alimentos. Cuando se coloca este tipo de calentador dentro de una cámara de acero inoxidable con ventiladores de convección, se obtiene un calor intenso y de alta densidad. Las paredes de acero actúan como espejos, devolviendo las ondas infrarrojas hacia el interior del horno, en lugar de permitir que el calor se escape al exterior.
El problema del “exceso de calor”
El problema es que los principiantes siempre tienen dificultades con el “exceso de calor”. Es cuando el horno alcanza la temperatura deseada, pero no deja de calentar. Continúa aumentando la temperatura. Las lámparas por infrarrojos de respuesta rápida solucionan este problema, ya que no retienen el calor. Se encienden y apagan casi al instante. Esto permite que el sistema mantenga la temperatura constante. Si utilizas un controlador barato, tendrás fluctuaciones extremas en la temperatura, lo cual arruina los pasteles delicados. Es un verdadero horror.
Los compromisos (porque nada es perfecto)
La precisión no es gratuita. Los elementos calefactores por infrarrojos de alta potencia consumen mucha energía. Además, si el ventilador de convección no está ajustado adecuadamente, la superficie de los alimentos puede secarse demasiado rápido. Hay que ajustar bien el flujo de aire. Si el ventilador es demasiado débil, el calor por infrarrojos quemará la superficie de los alimentos antes de que el centro se caliente. Consejo profesional: No confíes en el sensor si está pegado a la pared del horno. Calíbralo en el centro de la rejilla. Esa es la única forma de obtener lecturas precisas.